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El barro cambia los planes: se sembró el 90 % de los lotes de trigo, pero 100.000 hectáreas están en duda

Los excesos hídricos complicaron la etapa final de la campaña; hay productores que ya apuestan al maíz.

La siembra de trigo en la zona núcleo alcanzó el 92 % de avance, pero encontró dificultades climáticas en su etapa final. Las abundantes precipitaciones dejaron la superficie embarrada y pusieron en duda la implantación de las últimas 100 mil hectáreas proyectadas.

Por su parte, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) describió la situación de los lotes implantados: “Tienen una muy buena condición y un desarrollo favorable”. Sin embargo, en zonas como Fuentes, los lotes sembrados en los últimos 10 a 15 días presentan una emergencia más lenta de lo habitual producto de las bajas temperaturas y la elevada humedad.

¿Se completa la siembra de trigo?

Las lluvias de otoño dejaron un acumulado de más de 300 milímetros y complicaron la falta de piso. Ante este escenario, la necesidad de un cambio de ciclo se encontró con la falta de disponibilidad de semillas para adecuarse a las fechas tardías.

La BCR presentó en su informe que la región afectada es el sur de la provincia de Santa Fe y el norte de Buenos Aires. El territorio bonaerense presentó las mayores demoras con un 17 % del área sin sembrar, mientras que el sector santafesino adeudó un 7 %.

El informe mencionó que los técnicos de estas regiones explicaron: “Hay lotes con barro y algunos productores están sembrando en condiciones poco adecuadas”. A pesar de estas complicaciones, la intención original de siembra para toda la zona núcleo se mantuvo inamovible en 1.700.000 hectáreas.

Hay productores que se entusiasmaron con la venta sin lluvias de la próxima semana. Mientras que otros desistieron del trigo y comenzaron a planificar el traslado de esos lotes hacia la próxima siembra maicera.

La BCR indicó que la fuerte probabilidad de ocurrencia del fenómeno climático El Niño modificó por completo las expectativas hídricas para los próximos meses de la campaña. Por primera vez en varios años, la escasez de agua no constituyó una limitante para los planteos agronómicos.

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